La pradera de la ermita del Cristo de Valderrey volvió a ser el pasado sábado 12 de septiembre el punto de encuentro de la Hermandad de Jesús en su Tercera Caída con motivo de la tradicional Comida Campera, una jornada que reunió a cerca de dos centenares de hermanos, familiares y amigos en torno a la convivencia, la gastronomía y el ambiente festivo.
El buen tiempo acompañó durante toda la jornada, con unas temperaturas especialmente elevadas para estas fechas de septiembre, aunque el entorno de Valderrey permitió disfrutar de la celebración al aire libre y compartir una jornada de hermandad que se prolongó desde la mañana hasta bien entrada la tarde.
La jornada comenzó ante el Cristo de Valderrey, donde tuvo lugar el rezo y la tradicional ofrenda floral, el acto contó con la intervención del coro de la Hermandad, que puso música a la ofrenda y puso el broche de oro a este momento con la interpretación de La muerte no es el final.
A continuación, la mañana fue transcurriendo entre conversaciones, encuentros y las diferentes propuestas preparadas para esta edición. Una de las más esperadas volvió a ser el Concurso de Pintura Infantil, que permitió a los más pequeños convertir su creatividad en protagonista de la jornada. En esta octava edición, los primeros premios correspondieron a Samuel Martín Aragón, en la categoría de 4 a 8 años, y Santiago Abad Alvaredo, en la de 9 a 15 años. El jurado concedió además una Mención Especial a Blanca Izquierdo Rodríguez.
También tuvo un destacado protagonismo el VI Concurso de Postres, en el que las elaboraciones presentadas pusieron de manifiesto, una vez más, la imaginación y el buen hacer de los participantes. El primer premio fue para Esther Aragón Bartolomé, mientras que Pablo García Carbó obtuvo el segundo premio y Beatriz Aragón Bartolomé, el tercero.
Mientras se desarrollaban estas actividades, los asistentes pudieron disfrutar de la tradicional degustación de limonada y embutidos, que contribuyó a crear desde primera hora el ambiente distendido que caracteriza esta celebración.
Una paella para compartir
Al mediodía llegó uno de los momentos centrales de la jornada: la comida de Hermandad. Cerca de dos centenares de personas compartieron mesa en torno a una paella, que fue muy bien acogida por los asistentes, acompañada de pan, bebida y postre.
Más allá de la propia comida, este momento volvió a poner de manifiesto uno de los principales valores de esta celebración: la posibilidad de sentarse juntos, conversar tranquilamente y compartir unas horas fuera de la actividad habitual de la Hermandad.4
La sobremesa permitió prolongar ese ambiente de encuentro, mientras la jornada continuaba con las actividades previstas para la tarde.
Una rifa con numerosos regalos
Uno de los momentos que despertó mayor expectación fue la rifa de productos, que contó con un variado escaparate de regalos. Entre ellos se encontraban los dos conjuntos LEGO de Harry Potter anunciados previamente, además de numerosos obsequios que fueron sorteándose entre los participantes.
Tras la rifa, la música tomó el relevo con la actuación de DJ RP, encargado de poner ritmo a la tarde y de mantener el ambiente festivo entre quienes continuaron disfrutando de la jornada en Valderrey.
La Comida Campera 2026 volvió así a dejar una nueva jornada de convivencia en el calendario de la Hermandad. Una celebración sencilla y cercana, en la que el encuentro entre hermanos, familiares y amigos volvió a ser el verdadero protagonista y que, edición tras edición, continúa consolidándose como una de las citas más esperadas del año.
Desde la Hermandad queremos agradecer a todos los que participaron y colaboraron en la organización de esta jornada, así como a quienes hicieron posible que un año más pudiéramos compartir juntos este día en torno al Cristo de Valderrey.





















