La Hermandad de Jesús en su Tercera Caída estrenó ayer la evocación “CORAZÓN Y PASIÓN – NOCHE DE LUNES SANTO EN ZAMORA”, donde los espectadores que llenaron el Teatro Principal de Zamora, pudieron vivir de cerca como es un Lunes Santo en Zamora.
Desde los nervios previos, los momentos de tensión mirando al cielo y los primeros compases de una procesión que se inició con la Banda de Clarines y Tambores, los presentes pudieron ver en las tablas del teatro zamorano a más de 150 personas que permitieron evocar como es la procesión de la Tercera Caída.
La Banda del Maestro Nacor Blanco recuperó para la ocasión la marcha “La Aurora”, creada para la Hermandad y que llevaba años sin tocarse además de permitir recordar momentos mágicos en el caminar de la procesión acompañados por la Banda de la Cruz de Yugos, la Banda de la Corona y la Banda de Cierre, además de un grupo de hermanos de fila y portadores que fueron desfilando por el pasillo del coliseo zamorano.
Una noche de Lunes Santo fue recorriendo las calles que se iluminan con los hachones cada año los hijos de San Lázaro y que llegó a su momento culmen cuando la Banda de Clarines, la Banda de Música de Nacor Blanco y el coro de la Hermandad recordaron a todos los fallecidos con La muerte no es el final.
También participaron cargadores de los pasos de la Hermandad como un sentido homenaje al esfuerzo y sufrimiento bajo los banzos en una evocación que dejó pequeño el Teatro Principal bajo la dirección de Rubén Bartolomé, con la realización de Óscar Antón, autor también de todos los vídeos que se pudieron disfrutar y conducido por las inconfundibles voces de Sara Pérez Tamames y Antonio Crespo.
Una noche de Lunes Santo con un importante cariz solidario y es que la recaudación íntegra se entregará a Cáritas Diocesana de Zamora y a la Parroquia de San Lázaro.









